La firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea se produce en un contexto de transición hegemónica global y profundas asimetrías entre ambas regiones. Lejos de constituir un pacto equilibrado, consolida un patrón histórico de intercambio desigual que refuerza la especialización primaria de América del Sur y la primacía industrial europea.
Por José Cruz Campagnoli
Vivimos un interregno histórico: lo viejo no muere y lo nuevo aún no termina de nacer. En un mundo en transición hegemónica y cargado de peligros, Argentina enfrenta el desafío de construir ideas audaces, organización política y un proyecto colectivo que recupere sentido, esperanza y futuro