YPF no se vende
Ciencia y Tecnología

YPF: de enclave extractivo a motor del desarrollo nacional

La renacionalizacion de ypf revirtio el vaciamiento y la caida productiva. Puede impulsar desarrollo, tecnologia propia y soberania energetica

Por Eduardo Dvorkin UBA-MIT
De Frente al Futuro #1

Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus Estados a manufacturarse y todo su empeño es conseguir no solo darles nueva forma, sino aun extraer del extranjero productos para ejecutar los mismos y después venderlos. Nadie ignora que la transformación que se da a la materia prima le da un valor excedente al que tiene aquella en bruto, el cual puede quedar en poder de la Nación que la manufactura y mantener a las infinitas clases del Estado, lo que no se conseguirá si nos contentamos con vender, cambiar o permutar las materias primeras por las manufacturadas. 

Belgrano, 1802

El desarrollo implica un círculo virtuoso: incluir en el mercado cantidades cada vez mayores de personas con capacidad de consumir, lo que demanda un crecimiento productivo que factibilice los mayores consumos, lo que a su vez implica la expansión de industrias, puestos de trabajo y consecuente aumento de la capacidad de consumo de la población.

Entre 1999 y 2012, bajo el control de la firma española Repsol, YPF experimentó una drástica caída en la producción de crudo: la producción nacional se desplomó de los 850.000 barriles diarios a solo 560.000. Esta contracción productiva forzó al país a recurrir a la importación masiva de hidrocarburos, generando un severo impacto negativo en la balanza de pagos. 

Pese a que la formación Vaca Muerta fue identificada en 1931, y en 2010 se descubre su enorme potencial en shale oil y shale gas, la gestión de Repsol no desarrolló ningún esfuerzo exploratorio significativo en la misma, como tampoco desarrolló exploración en el terreno de los yacimientos convencionales. 

En su lugar, la empresa justificó la caída de la producción alegando una supuesta pobreza geológica del subsuelo argentino. La evidencia revela que Repsol se dedicó a la explotación de pozos preexistentes, que habían sido desarrollados por la administración estatal de YPF, y con los ingresos obtenidos financió sus operaciones internacionales, reduciendo las perforaciones exploratorias en nuestro país de un promedio de 125 anuales en los años noventa a menos de 20 en 2010. 

Ante este escenario de vaciamiento, en 2012 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner —con el soporte técnico del entonces viceministro Axel Kicillof— intervino para poner fin a la administración de la empresa española y concretar la renacionalización de YPF

Desde entonces hasta el 2024, la evolución de YPF fue notable. 

En Vaca Muerta, la compañía recorrió aceleradamente la curva de aprendizaje, logrando tiempos de perforación en pozos horizontales de 3.000 metros comparables a los de la cuenca Permian, en EE. UU. Este hito es especialmente destacable considerando la brecha de experiencia: mientras que en el shale estadounidense ya se han perforado 100.000 pozos, en la formación argentina apenas se han alcanzado los 2.500. 

A esto se suman desafíos geológicos mayores, ya que la roca en Vaca Muerta es más dura y la temperatura en profundidad es más elevada que en el Permian. Estas condiciones no solo ralentizan el avance de las perforaciones, sino que someten la electrónica de las herramientas a temperaturas críticas, incrementando los tiempos no productivos (NPT) por recambio de equipos. 

Los costos de la producción de la YPF renacionalizada

Se llama “costo de desarrollo de un pozo petrolero” a:

[(CAPEX + OPEX) / reservas recuperables esperadas]

En la Figura 1 graficamos el costo de desarrollo de un pozo de YPF en Vaca Muerta comparado con el costo de desarrollo en el Permian [1]: claramente, la curva de aprendizaje YPF la recorrió a gran velocidad.

Figura 1: costos de desarrollo de un pozo en Vaca Muerta y en Permian

Hace poco, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York emitió un fallo favorable para la República Argentina, al reconocer que la nacionalización de YPF se ejecutó en estricto cumplimiento del marco legal nacional. Esta resolución surge en el marco de la demanda impulsada por un fondo buitre que adquirió los derechos de litigio del Grupo Eskenazi. 

Cabe destacar que el fallo se produjo a pesar de que las declaraciones públicas del actual presidente y del expresidente Mauricio Macri podrían haber comprometido la estrategia de defensa argentina ante la demanda original, la cual asciende a 16.000 millones de dólares más intereses. La posición del presidente argentino era esperable, aunque perjudicaba al país que circunstancialmente preside, cosa que evidentemente no le causa preocupación. 

Como lo expresara Axel Kicillof, “Milei cuestionaba una decisión soberana y defendía intereses extranjeros. Nunca habría nacionalizado YPF. Trabajaron siempre para los buitres, pero paradójicamente hoy su modelo no colapsa por falta de dólares gracias a YPF. Milei se disfraza con el mameluco de YPF, pero nunca la defendió: actuó como empleado de intereses extranjeros”

La YPF renacionalizada se posicionaba como el motor para encaminar al país hacia la autosuficiencia energética, proyectando el fin de las importaciones de gas invernal y consolidando exportaciones sostenidas de petróleo

Esta transformación marca un hito histórico: el paso de una balanza energética deficitaria a una marcadamente superavitaria. Sin embargo, este potencial exportador se ve limitado por decisiones políticas recientes del gobierno ultraderechista: de no haberse cancelado —por motivaciones de politiquería barata— el proyecto de producción y exportación de GNL en alianza con la empresa estatal malaya Petronas, Argentina hoy estaría en una trayectoria firme hacia un superávit en la balanza de pagos también en el sector del gas.

¿Emirato petrolero o fábrica de tecnología?

El gobierno no debe apoyar al sector de Ciencia y Tecnología, sino apoyarse en él

Jorge Sábato

El objetivo nacional no debe ser simplemente explotar nuestros recursos naturales y pasar a ser un “emirato petrolero”; la riqueza que genera Vaca Muerta debe servir para desarrollar tecnología propia y producción industrial. Una herramienta fundamental para ello deberá ser Y-TEC, una “fábrica de tecnología”, fundada por Cristina en el año 2013 como una asociación entre YPF (51 %) y el CONICET (49 %). 

El 19 de marzo del 2025, Horacio Marín, actual CEO y presidente de YPF, declaraba: “El costo de producir petróleo en Vaca Muerta es hasta un 35 % mayor que en los EEUU debido a los elevados costos de las compañías de servicios especiales, tal como se conoce a las prestadoras de servicios de completación de pozos”. Estas compañías de servicios petroleros (Schlumberger, Halliburton, Baker Hughes, Weatherford, etc.) son las desarrolladoras de las tecnologías que se utilizan en la producción petrolera y tienen poderosos centros de investigación y desarrollo (I+D), principalmente en Houston. 

Con una trayectoria de más de un siglo en la producción petrolera, YPF —potenciada por las capacidades de I+D de Y-TEC en Berisso y su red federal con el CONICET— debe liderar la siguiente etapa del desarrollo nacional.  

Bajo una gestión que se apoye en la Ciencia y la Tecnología (C y T), resulta estratégico constituir una empresa de servicios petroleros de bandera. 

Esta empresa no solo debería trabajar con YPF, sino también con otras operadoras en el país y en Latinoamérica. 

Asimismo, esta empresa de servicios de YPF funcionaría como el eje de una red industrial argentina, traccionando a las empresas locales para transformarlas en proveedoras de equipos e insumos de alta complejidad para todo el sector energético. De esta forma, además de lograr una balanza de pagos positiva, la industria petrolera pasará a ser un vector de desarrollo del país.

La empresa de servicios de YPF debe ser el eje de una red industrial que potencie proveedores nacionales de alta complejidad.

¿Es posible con I+D propio disputar un liderazgo tecnológico en el sector de las “industrias con chimenea”? 

La respuesta es rotundamente sí, y entre otros antecedentes podemos citar:

  • Tenaris (Grupo Techint) en las últimas décadas del siglo XX pasó a liderar el mercado internacional de tubos de acero sin costura para la explotación petrolera. En los años ochenta y noventa a Tenaris le estaba vedado el acceso a la tecnología importada porque a los jugadores globales no le resultaba racional apoyar tecnológicamente a un competidor global “low-cost”. Por lo tanto, Tenaris se convirtió en la líder del mercado apoyándose tecnológicamente en su centro de I+D de Campana (CINI).
  • INVAP desarrolló tecnología satelital, también apoyándose en pymes y en el sistema nacional de C y T; pero la industria satelital que podía haberse transformado en un vector del desarrollo argentino fue desfinanciada por los gobiernos de Macri y Milei.
  • INVAP, apoyándose en la CNEA, alcanzó una posición de liderazgo internacional en el diseño y construcción de reactores de investigación y producción de radioisótopos exportando reactores a Argelia, Egipto y Australia, y con reactores en construcción en Países Bajos, Brasil y otros países.
  • La CNEA desarrolló y comenzó la construcción de un reactor modular pequeño (SMR): el CAREM. Estos reactores son actualmente una tecnología “caliente” a nivel internacional y la posición de liderazgo que podía haber tenido nuestro país fue frustrada porque el gobierno de Milei no solo paralizó el proyecto, sino que extranjerizó IMPSA, que es imprescindible para la construcción del reactor; más aún, la extranjerizó en cabeza de una empresa estadounidense, a pesar de que los desarrollos de EE. UU. en el campo de los SMR son competidores del CAREM.
  • Y-TEC desarrolló insumos químicos para Vaca Muerta que pueden ser fabricados por pymes argentinas.
  • Y-TEC desarrolló simuladores del proceso de fracking que permiten explorar con modelos computacionales diversas estrategias de fractura hidráulica.
  • Algunos desarrollos en curso en diciembre del 2023 que fueron suspendidos por la actual administración: 
  • equipo para inspeccionar gasoductos (desarrollo conjunto con INVAP). Este proyecto contaba con el apoyo de las empresas transportadoras de gas de nuestro país ya que, con la inspección a cargo de empresas extranjeras, como se viene haciendo, inspecciones urgentes no programadas tienen el enorme problema de la disponibilidad de los equipos de las empresas extranjeras;
  • fábrica de baterías de litio en sociedad con la UNLP, que iba a constituir un paso fundamental para la transición energética del país. La fábrica fue construida antes de diciembre del 2024, pero la actual administración decidió no ponerla en funcionamiento; 
  • desarrollo de cátodos de níquel poroso para electrolizadores alcalinos, lo que hubiese implicado un gran progreso para industrias pyme argentinas en el campo de la metalurgia de los metales no ferrosos; 
  • proyecto estratégico de desarrollo de una herramienta de perforación horizontal adaptada a los requerimientos de Vaca Muerta para evitar los NPT arriba comentados.

Consumo energético de los argentinos

En la Figura 2 graficamos el consumo eléctrico argentino per cápita, en donde se ve el declive a partir del año 2015 (gobierno de Mauricio Macri) y una recuperación a partir del 2021 (gobierno de Alberto Fernández).

Figura 2: consumo eléctrico per cápita en Argentina en kWh (https://datos.bancomundial.org/indicador/EG.USE.ELEC.KH.PC)

¿Los argentinos consumimos demasiada energía como afirma la derecha? En la Figura 3 comparamos los consumos per cápita de nuestro país con los consumos per cápita de Chile y España: queda claro que lejos de ser excesivo nuestro consumo, debe crecer ya que el consumo eléctrico está directamente relacionado con el nivel de vida de la población.

Figura 3: consumos eléctricos per cápita comparados (https://datos.bancomundial.org/indicador/EG.USE.ELEC.KH.PC)

La lógica de la derecha es que la población debe pagar la energía a precios internacionales; en tanto que una consideración justa (una consideración peronista), es que el precio a pagar internamente por la energía es el costo de producción y subsidiado por el Estado para los deciles de población de menores ingresos.

Conclusiones

Las funciones que YPF deberá asumir en un futuro gobierno nacional y popular incluyen: el incremento de la producción de gas y petróleo no solamente trabajando en las áreas de los hidrocarburos no convencionales (Vaca Muerta en Neuquén, Palermo Aike en Santa Cruz) sino también retomando el trabajo en las áreas convencionales; apoyarse en un desarrollo de tecnología propia con una red encabezada por Y-TEC y que incluya a las universidades nacionales, al sistema nacional de C y T, y a industrias nacionales; desarrollar una empresa de servicios petroleros propia; obtener divisas para el país exportando hidrocarburos; proveer a precios compatibles con los costos de producción nacionales, no con los precios internacionales: en resumen, energía para los argentinos.

Otra misión indelegable de YPF es impulsar la transición energética, como lo hacen las compañías petroleras internacionales.

YPF debe volver a ser una herramienta de soberanía: producir más, desarrollar tecnología propia y garantizar energía accesible para el país.