A 50 años del golpe, la democracia argentina arrastra limites estructurales del neoliberalismo; sin mejoras materiales, crece la desafeccion y la impotencia
Desde 1976, un proyecto de saqueo articulo deuda, fuga y desindustrializacion, subordinando la democracia y erosionando soberania y condiciones de vida.
La dictadura arraso proyectos, cultura e imaginacion colectiva: del impulso transformador se paso a un presente sin horizontes, con desigualdad y perdida social.
Cultura como trinchera: memoria, organizacion y arte resisten la censura y el neoliberalismo, construyendo comunidad, identidad y horizonte emancipatorio colectivo.