A 50 años del golpe, la democracia argentina arrastra limites estructurales del neoliberalismo; sin mejoras materiales, crece la desafeccion y la impotencia
La dictadura arraso proyectos, cultura e imaginacion colectiva: del impulso transformador se paso a un presente sin horizontes, con desigualdad y perdida social.
El desarrollo peronista plantea reindustrializar con tecnología propia, romper la dependencia neocolonial y reconstruir empleo, soberanía y justicia social
El desarrollo argentino exige un Estado activo que planifique, democratice el excedente y dispute el rumbo productivo frente al avance del proyecto libertario